sábado, 31 de julio de 2010

Perez-Reverte....Todos tenemos lo que nos merecemos...

Entrevista al español Arturo Perez-Reverte, escritor de la saga de novelas de El Capitan Alatriste, El Club Dumas, etc. Habla sobre el poder de los medios de comunicación, y sobre temas generales con respecto a la sociedad.

martes, 6 de julio de 2010

Sobre la UDB


Dentro de las ofertas educativas de nivel superior en nuestro país se encuentra la Universidad Don Bosco que por el momento se encuentra situada entre las mejores universidades “privadas” no solo de El Salvador, sino de la región.
Nació en los ochentas y creció a base de alianzas internacionales, siendo la primera universidad acreditada a nivel nacional, y la primera en recibir la reacreditación, a pesar de esto presenta a los ojos de algunos de sus alumnos fallas básicas con relación a su reputación y la oferta que la misma maneja.
Para ser más puntuales hablaremos únicamente de la escuela de comunicaciones, que a lo largo de los años ha sufrido varios cambios para bien y para mal, al final, cambios.
Ahora hemos de trabajar, ya descansaremos en el paraíso
Don Bosco.

Claramente, a leguas, este es el motto el lema con el que diariamente los maestros – no todos porque hay algunos rebeldes - de la escuela de comunicaciones comienzan su jornada educativa ansiosos de transmitir a sus también deseosos de conocimiento alumnos, pupilos, discípulos, quienes orgullosos marchan a casa con su cerebro lleno de conocimientos adquiridos, ansiosos por el pronto regreso a su alma matter. No hay mundial que se los impida.


Qué tristeza realmente que esta no sea la realidad. Y que estudiantes desmotivados se muevan de salón en salón impulsados por puro impulso mecánico.
Es que la universidad no es capaz de crear un vínculo entre alumno e institución, no existen actividades que incentiven la competencia, la investigación a profundidad, el análisis, el superarse a uno mismo.
Es frecuente encontrarse alumnos quejándose, o pensando en dimitir de la decisión de haber escogido esa carrera en la universidad por el pensum, por la desactualización de los laboratorios, por la calidad educativa, por la ubicación, por los precios salesianos, y hasta por la falta de variedad en la alimentación, entre quejas concretas y razonables pasando por los dramas juveniles, cobra vida el espíritu comunicador de nuestra escuela.


Es que no caemos en la cuenta que somos tercermundistas recibiendo educación tercermundista, y anhelamos la clarividencia europea, o por lo menos tica –por todos esos que se quieren ir a Veritas.
Solo quiero concluir diciendo que soy un estudiante más de los que solo critican y no proponen –motivos varios: cultura o falta de la misma, pereza desmedida, Juan me cae bien y es uno de los rebeldes que se mencionan arriba, etc – esperando recibir su cartoncito de cuero, para no regresar más.
Fin.

jueves, 1 de julio de 2010

Hora de la Ceniza


...Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir...

Roque Dalton

Dentro del mundo de la literatura salvadoreña, decir que Roque Dalton fue ha sido y -tal como se están desarrollando los sistemas educativos actuales de nuestro país- será el mejor escritor que nos ha representado, el más reconocido, amigo de personas como Fidel Castro o el Che Guevara, Mario Benedetti o Eduardo Galeano, todo esto no viene a ser la muestra de un hombre con una vida peculiar, y de una muerte igual.

Roque Antonio Dalton García, hijo de un inmigrante estadounidense y de una enfermera de la policlínica salvadoreña, nació en San Salvador el 14 de mayo de 1935, y creció en una tienda ubicada en plena capital, que estaba justo detrás de un mesón y algunas casas humildes, de ahí que siempre estuvo cerca de los sectores pobres del país, por eso siempre estuvo a su favor, y por coincidencias más allá que la propia topografía, por ejemplo, hijo de un hogar separado y como muchos salvadoreños que no tienen su apellido paterno, por no ser reconocidos, o por la falta de padres, Roque pudo utilizar el apellido de su padre hasta después de ser bachiller.

Su educación básica empezó en el Colegio Santa Teresita de Jesús, para luego pasar al Externado San José, donde al principio no fue aceptado, pero al saber los directivos del colegio quien era el padre del joven Roque García, entonces si fue aceptado. De esa institución Roque obtuvo su contacto con personas de una clase superior de la y con quienes había crecido. En este punto empieza a tomar conciencia de la división y diferencias sociales tan grandes que vivía el país en esa época.

Después de haber obtenido su título de Bachiller, su padre le ayuda a estudiar en el exterior y en Chile comienza sus estudios de derecho, que no culminaría y regresaría a continuarlos en la Universidad Nacional de El Salvador. Pero en Chile le sucede algo que sería la pequeña roca que termino en avalancha. Le es encomendada la tarea de entrevistar al pintor mexicano Diego Rivera y en el transcurso de la entrevista Rivera le hace una pregunta.

-¿Cuántos años tienes?

- 18

-¿Has leído a Karl Marx?

-No.

-Entonces tienes 18 años de ser un imbécil.

El entrevistado se dio la vuelta y abandono la habitación. El joven Roque herido en su orgullo, comienza a encontrarse con la literatura marxista, y choca contra el muro invisible que abriría frente a él una visión diferente de lo que a nivel mundial y en si en Latinoamérica está ocurriendo.

Roque fue capaz de sentir junto con su país, de llorar junto con su país, no hay otra explicación para justificar su escritura tan suelta, tan salvadoreña, su Poema de Amor, refleja el sentimiento grande de pasión y cariño que sentía por su país y por su gente. Sus libros describen las situaciones que lo llevaban a escribir, Roque el pícaro, el irreverente, el traicionado, el ofendido.

Ventana en el Rostro con su poesía tierna, Historias prohibidas del Pulgarcito, un afán para darle al pueblo una parte de la historia que no conocían, ni conocen a un porque se las han robado o no se las han mencionado, Pobrecito poeta que era yo, la novela más salvadoreña que –desde mi punto de vista- exista.

Que porque mencionar a Roque Dalton, ahora en el año 2010, que ha habido otras glorias en la cultura de nuestro país.

Menciono a Roque, porque él y su generación han sido precisamente los últimos intelectuales coherentes que alumbro esta tierra.

Menciono a Roque, porque me pregunto qué cosas podría decir, sobre la situación actual de nuestro país y del mundo.

Menciono a Roque porque fue asesinado por sus compañeros, porque su cuerpo jamás fue encontrado, como varios miles de salvadoreños.

Pero más que todo, menciono a Roque porque nació entre salvadoreños, escribió motivado por el sufrimiento y el dolor de los salvadoreños, y su muerte violenta en estos tiempos no es otra cosa sino su forma de solidarizarse con su pueblo que cada día agoniza, mientras salvadoreños roban, extorsionan y asesinan a más salvadoreños.